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No cambiemos el clima, cambiemos el sistema

El calentamiento global ha significado la desaparición de importantes masas de hielo que hasta hace unos años parecían perpetuos, ha instalado al Océano Ártico como área estratégica en disputa. La posibilidad de abrir una ruta ártica para la navegación mundial despierta el interés imperialista. Donald Trump quiere comprar a Groenlandia, territorio ubicado en el ártico. Busca impedir un paso estratégico en el desarrollo del proyecto económico conocido como la Ruta de la Seda. Esta intención es de larga data de parte de los estadounidenses, quiénes en 1867 durante el gobierno de Andrew Johnson intentaron comprarla, así como compraron Alaska. El Pentágono teme una inminente presencia militar china en el océano ártico, a través de su relación con Rusia quién tiene gobernabilidad en gran parte de este territorio. Arguyen que el gigante asiático intenta “alterar la gobernación del Ártico a través de su influencia económica” para tener “acceso a los recursos naturales y a las oportunidades ofrecidas para las rutas marítimas del Ártico del transporte chino”. Actualmente los insumos de la industria tecnológica militar proceden en un 80% de China, mercado que está siendo afectado por la guerra comercial contra éste país. Poner la mira en Groenlandia rica en tierras raras y minerales estratégicos es una de las razones que impulsan esta propuesta. El imperialismo niega responsabilidad en el cambio climático. Acusa que es un invento de China. Se salió del Acuerdo de París sobre el cambio climático y es absurda la ayuda ofrecida del G-7, grupo selecto que excluyó a Rusia. Están centrados en el control de los ricos recursos para el planeta en territorios vírgenes. La situación en Asia está complicada. El paso a paso del golpe suave lo siguen aplicando en Hong Kong. China denunció a EEUU y Canadá de promoverlo. Estados Unidos ha tratado sin éxito de mediar entre sus dos socios Corea del Sur y Japón. El Tribunal Supremo de Corea del Sur dictaminó el año pasado que las compañías japonesas deberían compensar a los surcoreanos que fueron reclutados como trabajadores forzados durante la Segunda Guerra Mundial, fallo que ha devenido en un conflicto entre ambas naciones. Este diferendo entre ambos países podría desarticular el esquema de dominio y control que ejerce Estados Unidos en la zona del Mar de China oriental a través de sus bases militares y navales que apuntan directamente contra China y Rusia. El retiro de EEUU del tratado INF (Intermediate-Range Nuclear Forces) de cohetes estratégicos de pequeño y mediano alcance, busca reactivar la carrera armamentista. Rusia y China están evaluando la situación antes de caer en la provocación. Lo cierto es que Estados Unidos necesita zafarse de este acuerdo para poder utilizar misiles de largo alcance contra China. Durante lo que va de 2019 se han detectado más de 75.000 focos de incendios en la Amazonía, representa un 83% superior a 2018. Lo que destruye enormes especies vegetales y animales (muchas desconocidas). Este incendio genera emisiones de monóxido de carbono, aerosoles y partículas en suspensión, que pueden ser letales para la población. El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció la contratación de un avión súper tanque Boeing 747 para combatir los grandes incendios que en las últimas semanas han arrasado con la selva amazónica. La República Bolivariana de Venezuela convocó una reunión de emergencia de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) ante el fatal incendio ocurrido en la región. Sin embargo, los países del “grupo de lima” rechazaron esta convocatoria. La defensa a ultranza del sistema criminal capitalista por las élites se contrapone con el modelo humanista de la Revolución Bolivariana de salvar la especie humana plasmado en el quinto objetivo histórico del Plan de la Patria. Nuestro comandante Chávez al visitar Copenhage en la cumbre sobre el cambio climático de 2009 hizo suya una consigna de los pueblos *”…no cambien el clima, cambien el sistema”.* En relación al control imperial de la Amazonía es importante señalar lo que dice el libro “Introducción a la Geografía”, del autor David Norman, utilizado en la Junior High School (equivalente al 6° grado de la primaria) de los Estados Unidos. Enseñan desde hace décadas que la Amazonía es “primera reserva internacional del planeta”. La conforman ocho países de América del Sur: Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa, señala a estas naciones como unas de los más miserables, diferentes, extraños, reinos de la violencia, tráfico de drogas, ignorancia, pueblos sin inteligencia y primitivos. Indican que ellos (es decir los Estados Unidos) deben tomar el control del Amazonas para salvaguardar el agua y el oxígeno del planeta. Ante el complicado escenario mundial, el imperialismo se vuelca hacia lo que denomina su “patio trasero”. El almirante Craig Faller declaró el lunes 19 de agosto que la marina de EEUU está lista para “hacer lo que sea preciso”. Las declaraciones las hizo desde Rio de Janeiro donde se desarrollaron los ejercicios militares UNITAS 2019. De ahí la profundización del bloqueo a las exportaciones petroleras, la inhabilitación de la nación de los mercados financieros, el bloqueo a otras exportaciones estratégicas del Estado (como el oro), la asfixia al relacionamiento comercial nacional, las presiones incluso contra factores del sector privado nacional y extranjero que de manera directa e indirecta tengan asociaciones con el Estado venezolano. Son actos diseñados para generar una onda expansiva en todo el entramado de relaciones económicas y sociales, en Venezuela. Los planes terroristas están activados. En particular los que afectan la gobernabilidad. Grupos terroristas provocaron un incendio en la Planta de Llenado de GLP, de Gas Comunal, “Jefa Apacuana” en Ocumare del Tuy, estado Miranda, hecho que dejó importantes pérdidas materiales y afectó el suministro de gas en gran parte de la región. La contrarrevolución anunció una agenda de acción que incluye ir casa a casa para sondear el respaldo de la población ante una intervención militar. Buscan identificar las fuerzas de ellos y de nosotros. Nuestro plan avanza. El fortalecimiento de los acuerdos militares con Rusia genera un efecto disuasivo importante que se evidenció esta semana en respuesta a los ejercicios militares UNITAS. El diálogo no lo hemos abandonado y no descartamos ninguna vía para lograr la paz. El mismo Donald Trump reconoce que está en conversaciones con el legítimo y constitucional gobierno de Nicolas Maduro. El escenario electoral sigue planteado y las elecciones parlamentarias se proponen para el mes de Enero 2020. La contra salió a oponerse a esta propuesta. Es bueno recordarles que ellos mismos las adelantaron en 1998. El reto para reforzar nuestros símbolos patrios avanza con mucho éxito. #LaBanderaAdmirable con la movilización de nuestro pabellón nacional por todo el territorio nacional y #EnVenezuelaChallenge cantando un pedacito de la bella canción Venezuela. Enfrentamos las heridas de guerra y contradictoriamente se manifiesta optimismo y ánimo por avanzar y producir para superar la economía rentista desde el territorio. Debemos recoger las experiencias productivas y aportarles herramientas técnicas, acompañamiento metodológico, que fortalezca la conciencia de nuestro pueblo. Es preciso un Inventario de las capacidades productivas que tenemos, debemos desarrollar un plan estratégico integral que se aterrice por parroquias e incluya lo productivo. Pensar ¿cómo estamos pasando a la ofensiva? Una forma es ordenando las fuerzas en el territorio. Desarrollando un programa de resistencia que sirva de respuesta al conocimiento acumulado que tiene nuestra población. (Sistema de Formación Caracas Insurgente) [email protected]