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Las autocracias desafían al mundo con el poder oscuro

Frente a esta situación, en una guerra provocada por la mano del imperio a los fines de que se genere otra de mayor amplitud (Tercera Guerra Mundial) para tener un control en el mercado petrolero, a través de familiares directos del ilegítimo de Biden, hay que detener al poder oscuro y a quienes los siguen. Si conoces a tu enemigo te conoces a ti mismo. Putin es la gran reserva moral mundial tangible en estos momentos y es víctima de una guerra que lo ha obligado a actuar frente al Goliat imperial; él aplicó la máxima de Camilo Torres “si para conseguir la paz es necesario hacer la guerra, hagamos la guerra”, porque no está dispuesto a poner a su país en riesgo hacia la guerra, desde otro país que sirve de puente para hacerla, ya que las víctimas son los que el imperio coloca como carne de cañón. Si los rusos no hubieran intervenido primero que los gringos en la II Guerra Mundial, el imperio estadounidense se hubiese erigido como los dueños del mundo. Gracias a Dios llegaron a tiempo para parar la locura del autócrata de Hitler. El poder oscuro no descansará para llevarnos a una guerra sin precedentes porque la estratagema va mucho más allá de armas nucleares o de un cañoncito. El representante del poder oscuro es el presidente ilegítimo No. 46 de los USA; su mentor está en ese país desde hace 18 años y no dará tregua para generar los verdaderos conflictos mundiales, para generar confusión en la población, por esta razón la guerra cognitiva para confundir. En el final de los tiempos estaríamos confundidos, pero es importante entender que esta es una guerra espiritual. No es religiosa, porque espíritu y religión son antagónicos. Hay que estar despiertos, muy conscientes y formar a otros seres, unirse con iguales como tú para no permitir el avasallamiento que nos tienen preparados los autócratas que le sirven al poder oscuro

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha señalado que “las autocracias están desafiando a las democracias”, haciendo referencia a Rusia, a pesar de que esa crisis la generó el imperio y la misma Unión Europea violando la legislación internacional. Según Wikipedia una autocracia es un sistema de gobierno que concentra el poder en una sola figura (a veces divinizada), cuyas acciones y decisiones no están sujetas ni a restricciones legales externas, ni a mecanismos regulativos de control popular (excepto por la amenaza de un golpe de Estado o una insurrección en masa). La monarquía absoluta y la dictadura son las principales formas históricas de autocracia. Para la U.E. y los EE.UU., ellos son los demócratas y los autócratas son Rusia, Venezuela, Nicaragua, Cuba, Irán, Corea del Norte, en fin. Úrsula cree que los países que invaden pueblos, o cuyos ciudadanos de un país sean sus súbditos les llaman demócratas, como EE.UU., Israel, España y Reino Unido. Los “cultos europeos” pretenden después de tantos siglos de provocar genocidios, invasiones, masacres y alianzas con países imperiales, dar clases al mundo de democracia y moral. Ahora a las monarquías y gobiernos genocidas les llaman democracias y a los gobiernos legítimamente electos por el pueblo les llaman autócratas o “régimen”. Solo falta que los “cultos” de la Real Academia Española cambien estos términos y a los seguidores de esos Estados autócratas “ciegos”.

¿Quién es el enemigo realmente? En el arte de la guerra, Sun Tzu, dijo: “si conoces a tu enemigo y te conoces a ti mismo, no tienes que temer los resultados de cien batallas. Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria ganada también sufrirás una derrota. Si no conoces al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en cada batalla”. Si la lucha contra la colonia del imperio español en América Latina fuese en este aquí y ahora, Europa diría que Bolívar es un tirano, por invadir territorios para liberarlos de los “demócratas reyes” de España y los medios de comunicación comenzarían una campaña contra él, mas no contra la monarquía española, y los EE.UU. sancionarían al libertador. Existen enemigos muy reales e invisibles, y una batalla en la que estamos comprometidos, nos demos cuenta o no. Para los “demócratas” las guerras tienen nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de dios, de la civilización, del progreso, de la democracia, de la libertad, apoyados por los grandes medios serviles y las redes que han creado para generar caos, para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio. La peor guerra que está librando esta humanidad es la inmoral, la de falta de valores y principios de presidentes, que se creen los dueños del mundo para invadir y exterminar pueblos, cometer actos terroristas, sancionar a países y líderes que no acatan sus lineamientos. Inmorales también son aquellos países que defienden las locuras del Tío Sam.

EE.UU. ha intervenido militarmente en el resto del mundo desde su guerra de independencia en 1775 en adelante. La lista está basada en el informe RL30172 del Servicio de Investigación del Congreso de este país, comprende tanto guerras como envío de fuerzas militares. Ningún otro país del mundo desde ese entonces ha hecho tanto daño contra la humanidad como los gobernantes de los USA. Hitler es un niño de pecho si lo comparamos con los 46 presidentes que ha tenido el imperio. Esta guerra inmoral sin precedentes está muy bien cimentada en los nuevos métodos de guerra cognitiva que desarrolla la OTAN, la cual opera de forma autónoma desde el año 2017, cuyo propósito es que el ser humano no piense, sino que ellos influyen en tu manera de pensar, para este fin abordan siete áreas de trabajo: educación y formación; mecanismos de decisión; ciberespacio; iniciativas humanitarias; información y desinformación; sistemas autónomos y estrategias. Para la OTAN la mente humana es una nueva esfera de la guerra, debido al creciente papel que hoy desempeña la tecnología y la enorme cantidad de información producida, ya que las capacidades cognitivas individuales ya no son suficientes para garantizar una toma de decisiones bien informada y oportuna. Su plaza más atractiva y vulnerable es la población joven, a través de ella bombardean una serie de falsos positivos para hacer cambiar sus percepciones, o infundirles otras.

En este conflicto que ellos han denominado “Guerra RusiaUcrania“, que yo prefiero llamar “Guerra RusiaUcrania-EE.UU.”, puesto que son tres naciones operando en diferentes ángulos, pero la más vulnerable es la del medio. Aunque la guerra no es en territorio gringo, pues han manipulado este conflicto; tiraron la piedra para provocar un caos para hacer ver que Putin es el nuevo Hitler y ellos los salvadores de la democracia. El imperio provocó a Rusia para que atacará a Ucrania durante largos meses; mientras que Ucrania queda como la nación más débil ante el mundo, pero se olvidan que durante ocho años este país cometió grandes represiones contra su pueblo apoyado por los gringos, bombardeando a la región de Donbass sin cesar, apoyada por la OTAN, en consecuencia se auto proclamaron Donetsk y Lugansk de esa región, como repúblicas independientes. Este país irrespetó los acuerdos de Minsk, ya que Kiev se negó a cumplir, entretanto los ucranianos mataban rusos en el país vecino, gestándose movimientos nazis quienes hacían todo lo posible por matar el pasado histórico soviético en común, hasta les prohibieron hablar en ruso. Ahora la U.E., los presidentes de Argentina, de Chile, se escandalizan por el ataque de Rusia a Ucrania —pero no se escandalizan del ataque del imperio contra Venezuela—, porque reaccionó a los ataques del imperio, desafiando los acuerdos alcanzados; hasta el grupo cyber Anonymous declaró la guerra a Putin, esto es parte de esa guerra cognitiva. Los autócratas que gritan no a la guerra son los mismos que promovieron la expansión de la OTAN, los que organizaron una rebelión sangrienta en Kiev y los que armaron a Ucrania.

Los autócratas desafían al mundo con el poder oscuro, su hipocresía por querer a un mundo lleno de paz se pone de manifiesto al apoyar a un país (EE.UU.) que alienta la guerra en vez de ser los artífices de la paz. Son los que apoyan al Reino Unido que se quede con el oro de Venezuela, que el Esequibo sea invadido por los hermanos guyaneses; los que apoyan la expansión de Israel en territorio Palestina; los que masacraron Irák, Vietnam, Hirohisma y Nagasaki, los que mataron a Gadaffi para apropiarse de las riquezas de Libia; los que invadieron Afganistán, sumergida hoy en la nada; los que apoyan las bases militares gringas en otros países; los que avalan la toma de Guantánamo en Cuba, o una posible invasión en México. Los que no aceptan que otros países apropien otros territorios si no tienen su venia. NADIE les dijo nada a los gringos por invadir y masacrar, ni a los “cultos europeos” por alentar masacres, ni a los israelíes cuando cambió lo que llaman tierra santa porque se creen los elegidos de dios, ya que con este argumento los religiosos lo aceptan como tal. Es pertinente aclarar que Putin no es socialista ni capitalista furibundo, maneja un discurso ultraconservador, anticomunista, fundamentalista religioso, posee una extraña mezcla de derecha e izquierda, lucha contra los monopolios y favorece algunos sectores de la sociedad; un gran nacionalista que defiende a su país de las amenazas del imperio y como buen estratega ha sabido conducirlo; respeta las soberanías de los pueblos y ha sido defensor de los países que son atacados por el imperio; acepta la economía de mercado bajo el control estatal sin maltratar a la población; sin decir socialismo desde el punto de vista económico lo es; ha sido el único presidente a nivel mundial que hoy le ha declarado la guerra al eje del mal (EE.UU.) y a la inmoralidad de la U.E.

Frente a esta situación, en una guerra provocada por la mano del imperio a los fines de que se genere otra de mayor amplitud (Tercera Guerra Mundial) para tener un control en el mercado petrolero, a través de familiares directos del ilegítimo de Biden, hay que detener al poder oscuro y a quienes los siguen. Si conoces a tu enemigo te conoces a ti mismo. Putin es la gran reserva moral mundial tangible en estos momentos y es víctima de una guerra que lo ha obligado a actuar frente al Goliat imperial; él aplicó la máxima de Camilo Torres “si para conseguir la paz es necesario hacer la guerra, hagamos la guerra”, porque no está dispuesto a poner a su país en riesgo hacia la guerra, desde otro país que sirve de puente para hacerla, ya que las víctimas son los que el imperio coloca como carne de cañón. Si los rusos no hubieran intervenido primero que los gringos en la II Guerra Mundial, el imperio estadounidense se hubiese erigido como los dueños del mundo. Gracias a Dios llegaron a tiempo para parar la locura del autócrata de Hitler. El poder oscuro no descansará para llevarnos a una guerra sin precedentes porque la estratagema va mucho más allá de armas nucleares o de un cañoncito. El representante del poder oscuro es el presidente ilegítimo No. 46 de los USA; su mentor está en ese país desde hace 18 años y no dará tregua para generar los verdaderos conflictos mundiales, para generar confusión en la población, por esta razón la guerra cognitiva para confundir. En el final de los tiempos estaríamos confundidos, pero es importante entender que esta es una guerra espiritual. No es religiosa, porque espíritu y religión son antagónicos. Hay que estar despiertos, muy conscientes y formar a otros seres, unirse con iguales como tú para no permitir el avasallamiento que nos tienen preparados los autócratas que le sirven al poder oscuro.

Fecha: 27/02/2022