Economía

¡Cuidado! Votaremos contra reloj

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Más de 13 millones de ecuatorianos están habilitados para sufragar este 24 de marzo. A cada uno se le entregará seis papeletas: una para alcalde, otra para concejales urbanos, una para prefecto y tres más para seleccionar a los consejeros de participación ciudadana. En las parroquias rurales, se le suma una séptima para vocales de juntas parroquiales.   A lo largo y ancho del territorio nacional habrá 40 mil juntas receptoras del voto. En cada una estarán empadronadas 330 personas. Las urnas estarán abiertas desde las 07h00 hasta las 17h00, es decir, un total de 10 horas equivalentes a 600 minutos.    Si los astros se alinean y todos los ecuatorianos cumplen su deber cívico, cada uno tendría un minuto y cincuenta segundos para ejercer su derecho. Si se mantiene el 18 por ciento histórico de ausentismo, tendríamos un “bono” de 20 segundos más.    La larga experiencia electoral que tenemos los ecuatorianos, tras haber acudido a las urnas una o dos veces por año, nos hacen conscientes que el tiempo corre desde que entregamos la cédula al secretario de la mesa.   De su destreza dependerá cuán rápido encuentra nuestro nombre en el padrón. Caminar hasta el biombo, doblar las papeletas e introducirlas en la única urna que estará disponible, consumirá valiosos segundos adicionales.   Para marcar las seis papeletas nos quedaría tan solo un minuto, es decir 10 segundos para cada una. Si un elector no tiene decidido el voto o no prevé el lugar de la papeleta en donde encontrará a su candidato, la cosa será peor. Recuerde que habrá papeletas hasta con 28 opciones (o candidatos) disponibles.   La ley electoral no asigna tiempos límites de votación y ni siquiera prevé una “tarjeta amarilla” para quienes “quemen tiempo”.    En cualquiera de los casos la mejor recomendación es asistir temprano y con “polla electoral” en mano. No sería de extrañar que a las 17h00 más de un elector se quede sin poder ejercer su derecho al voto. Nadie podrá sufragar pasada la hora de cierre.