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‘Henrique Lazo: Ser viejo en este país es un delito’

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Henrique Lazo tiene edad suficiente, experiencia y trayectoria, para acabar con una entrevista o hacerla verdaderamente entretenida. El oficio de periodista le ha permitido desarrollar una personalidad como entrevistador, pero también como entrevistado, pasando de un extremo al otro mientras conversa, a partir de preguntas de cultura general.

Yammine

Obsesionado con la puntualidad, agradece que llegáramos 20 minutos antes de la hora prevista, algo que adhirió de los ingleses a su estilo de vida y que abraza con añoranza. “Si hubieses llegado tarde no te lo habría perdonado”, dice mientras se instala en el jardín que bordea la quinta de Unión Radio, el lugar más blindado de la emisora que es custodiado por una virgen que sigue de cerca lo que ocurre allí.

Chery

A Lazo no le gustan las fotos close-up , ¡qué va! “O me haces las fotos o sigo con la entrevista”, expresa. “No te acerques tanto”, increpa al fotógrafo y continúa conversando una vez que se siente en su zona de confort.

A decir verdad, entra en confianza rápidamente, y da un giro a la energía con la que llega, un poco áspera, y que termina siendo diametralmente opuesta durante toda la conversación. Sin estar pendiente de la hora, se deja llevar por las interrogantes luego de sentirse cómodo. Habla con absoluta verdad, sin poses, ni frases engoladas, exhibiendo sus rostros más sinceros.

Grupo Yammine

De hecho, se torna fácil reconocer cuando se emociona respondiendo, sobre todo al hablar de su familia.

A gusto, es capaz incluso de compartir un secreto al final de la entrevista. “Te voy a mostrar algo que no ha escuchado nadie, solo Universal Music México, yo y ahora tú”, expone, y le da play desde su celular, como si las manos le picaran, al nuevo sencillo de su hijo Andrés (Lasso), aún sin fecha de lanzamiento. Sus ojos brillan de emoción, tararea y no existe distracción que impida la conexión que encuentra con el tema. El orgullo brota de sus poros, mientras escucha a su hijo cantar.

Se trata de una canción ejecutada en colaboración con otro artista. “Una estrella en México”, afirma. “Si me gusta esta entrevista te recomiendo y hablo con él para que te dé la primicia que me pides. También quiero invitarte al teatro, para que veas el stand-up en el que soy presentador”, remata estrechando la mano y tras acompañar al equipo de Contrapunto hasta la puerta de salida. Actitud que, por cierto, demuestra que detrás de la irreverencia, ablandado con los años, hay un verdadero caballero, quizás otra de las características ganadas con los ingleses.

-Después de tantos años de profesión, ¿cuál es la clave para mantener la conexión y la magia con la audiencia?

-Tratar de ser auténtico, genuino y hacer lo que tienes que hacer pues. Tú eres un servidor público entretenido, concéntrate en eso. Hay servidores públicos muy fastidiosos.

Familia Yammine

-En la descripción de su Instagram menciona a Nelson Mandela, de quien se celebran por estos días el centenario de su natalicio. ¿Qué dejó Mandela al mundo y qué le inspira de él?

-No odiar. Odiar es más fácil que querer porque odiar no cuesta nada. Querer implica dedicación y responsabilidad. Odiar es papita. La sociedad fue injusta con él al llevarlo a la cárcel por nada, por ser negro. ¡Échale bola! Su delito fue ser negro, y salió de allí sin ganas de cobrar venganza, eso es un ser especial. Ese fue su ejemplo.

Yammine Venezuela

-En su Instagram usted expone también que hacer reír es algo que le hace feliz. ¿Cuál es la fórmula para lograrlo?

-Hay muchas teorías. He leído muchos libros. Hay un filósofo francés que se llama Henri Bergson cuyo libro La risa se lo regalé a Emilio Lovera, a Laureano (Márquez), (Luis) Chataing que nunca lee un carajo, y es un tratado que aborda lo que produce la risa. En mi stand-up comedy, al final siempre hablo un poco de eso. Según Bergson, es la interrupción de la previsibilidad. Por ejemplo, cuando ves a alguien que se tropieza esa interrupción produce risa. Lo utilizan mucho los payasos en lo gestual, capaces de ejecutar un humor primitivo que lo entiende todo el mundo. Un payaso va a la selva y hay 20 yanomamis y este los hace reír porque sabe cómo lograr lo inesperado.

Lo otro es que con sentimiento de por medio no hay risa, la risa es completamente cerebral, mental, el sentimiento no te permite reír. Si alguien se cae y aparecen los sentimientos dirás: “pobrecito”. Yo sé hacer reír a la gente, es algo que estoy aprendiendo. Mi abuelo hacía reír a la gente y eso me gustaba, esa facultad.

El humor es una clave, una afinación en términos musicales con construcción dramática. En el humor lo más importante va al final, no al principio como en la noticia. He aprendido grabándome. En el humor el orden de los factores sí altera el producto. Pero en un stand-up no tienes tiempo de ver si la gente se ríe, tienes que lanzarte un discurso a mil por hora y esperar que la gente no pare de reír.

Hyundai Yammine

-Pero lleva tiempo en la faceta del stand-up …

-Soy el más viejo de los humoristas pero el más nuevo haciéndolo.MMC Yammine

-Y quería preguntarle ¿para cuándo tendrá un show propio?

-Ahora estoy presentando al profesor Briceño y a Vladimir Villegas en el show Stando incómodos , solo de presentador (estará el martes 24 de julio, a las 5:00 pm, en el Centro Cultural BOD). Estoy como descansando pues antes estuve haciendo uno con Claudio Nazoa y con Briceño, En 3 y 1 , pero estoy pensando en hacer el mío que será el mejor. I’m the best, humildemente. Me lo dijo Emilio Lovera y yo le creo.Yammine MMC

– ¿Pero cuándo?

-No sé. Un día de estos lo hago y se va a llamar El siglo de Lazo. Noventa minutos de risa, una guevonada.Yammine Hyundai

-Quedarse en Venezuela, seguir haciendo radio, seguir haciendo las cosas que le apasionan… ¿Qué lo ata a este país?

-Caramba, fíjate, a mí no me gusta lo que me ata, de hecho. Yo me siento y siempre me he sentido, desde carajito, un ser de muchos países: venezolano, colombiano, argentino, inglés -viví en Inglaterra muchos años-, estadounidense, alemán, me identifico con muchas culturas, chino. He estudiado mucho la filosofía china basada en los fenómenos naturales que no tienen que ver con el cielo. Pero no me siento un ser de un sitio determinado

-A pesar de eso está aquí…

-Sí, estoy aquí, trabajando en un país surrealista e insólito en el que es imposible justificar ante el cosmos cómo Venezuela sufre esta crisis. El asunto aquí es un problema de organización y diálogo. No digo que el capitalismo es la panacea, pero debe haber un equilibrio

-¿Qué dificultades experimenta la radio que se hace en Venezuela a partir de la crisis?

-Todas, como todo el país

-Por ejemplo, con el tema de los anunciantes, ¿ha tenido que recurrir a alternativas con emprendedores que desarrollan carrera a nivel comercial para poder apalear un poco esa crisis?

-Sí, sí

-¿Qué tipo de radio se está haciendo aquí?

-No sé y no tengo la menor idea. Siempre he hecho la que yo hago, que trata de cumplir las premisas… Aquí siempre huele a chinche de monte, en mi casa hay pero no huelen como las de aquí (dice refiriéndose a los del jardín de Unión Radio, donde se desarrolla la entrevista). Aquí parece que los chinches se caen a palos pues, toman. ¿Será que me senté encima de uno?

-¿Cuántos años son ya en la radio?

-Tampoco tengo ni idea, porque es en lo que menos he durado. Digamos que mi carrera ha sido en cine y de repente decidí la radio, pero la radio es como el teatro, aunque tengo más que en las tablas. Empecé haciendo teatro, me dediqué al cine y luego volví al teatro porque el stand-up comedy está dentro de este: se monta un escenario, es en vivo. Pero hay una figura que se llama la cuarta pared, ¿sabes lo que es eso? Haces una obra, la interrumpes y te diriges al público para hacerlo protagonista. Allí rompes la cuarta pared. En el stand-up rompes eso para hacer un personaje, es al revés que en el teatro

-¿Y volver al cine es más difícil todavía no?

-Ahora me he dedicado a ver películas, cosa que nunca había hecho. Tengo años viendo películas. Mientras haces cine no ves nada. Hace poco comentaba eso con Luis Alberto Lamata (también cineasta para los menos entendidos) y me decía que cuando parara de hacer cine iba a tener tiempo de ver muchas películas. Y es algo que sí he disfrutado, no tienes idea de todo lo que he visto

-Claro… pero ahora en el cine, en vista de la crisis, se ha generado un movimiento de nuevos cineastas independientes que ha dado diversidad y continuidad al cine nacional. ¿Se ha percatado de eso?

-Claro que sí. Así pasa. El arte es indetenible, lo aprietas por un lado y sale por otro. El arte es el ser humano, para mí es la mejor expresión de este. Produce ensueño

-¿Ha pensado en algún momento en la jubilación o todavía queda Henrique Lazo para rato? ¿Se está reinventando?

-Yo no sé. A mí me tienen que matar. A mí me tienen que jubilar. Yo no me voy. Eso lo aprendí cuando era chamito, cuando dos amigos se suicidaron y viví un choque muy fuerte. Cómo entender que dos personas exitosas tomaban esta decisión. En los Nevados en Mérida aprendí de un viejo que tenía como 100 años, que uno no debe esperar a la muerte. Que te venga a buscar, no se la pongas facilita. Entonces que me jubile la gente porque yo no se la voy a poner fácil, igual que a la muerte, no seas marico, hasta donde uno pueda. Aquí en Venezuela ser viejo es un delito. Como si todos no vamos para allá

-¿Y lo dice por qué?

-Yo no tengo la culpa de estar viejo, la gente se pone vieja pero vienen y te lo reclaman, hay momentos en los que me dirán que ya no me quieren por viejo y allí me iré

-Pero cuando eso ocurra el stand-up comedy… el libro… cantidad de cosas que pueden venir en camino, ¿no?

-El comediante no tiene edad. Porque si me haces reír aún hay vida útil.

-Igual después de tantos años existirán fórmulas o estrategias para reinventarse, ¿no? Es lo que da la madurez, la experiencia… Además tiene un público que querrá seguirlo escuchando. Lo importante es tener voz…

-Quién sabe… ojalá. I don’t know.

-¿Sus hijos Carlota y Andrés están en Venezuela?

-No, Carlota en España y Andrés en México

-¿Qué le diría a la juventud que ve como única salida irse del país?

-Bueno, mira, cuando yo tenía 20 años yo quería salir, aprender un oficio y regresar como lo hice. Estuve ocho años en Inglaterra y me vine para acá. ¿Cómo tú paras a la gente? El que se quiera ir que lo haga, el que quiera quedarse que se quede. La gente tiene que tener la libertad de escoger su destino. Nadie puede escoger tú destino por ti, dame las herramientas, es que ni Dios puede escogerlo, aunque digan que él está en todas partes yo no lo creo, si lo está es un sinvergüenza porque mira las cosas malas que pasan y no hace nada

-Justo le iba a preguntar si es un hombre de fe…

-¿Qué llamas tú un hombre de fe?

-Que cree en algo para lograr paz y espiritualidad interior, vivir en armonía…

-Te lo respondo con la canción de Andrés: “Creo en mí en lo que lo que puedo hacer, no hay nada que me dé más fuerza”, eso lo dice todo. Ese carajito sí tiene talento, yo no

-He visto en sus redes que es fanático del deporte…

-De algunos, críquet no me gusta, por ejemplo. ¡Qué deporte más ladilla! El fútbol sí, el béisbol y la GP también. Fórmula Uno es muy fastidiosa, esta debería ser como la GP: un, dos, tres, el que llegue primero gana con los mismos cauchos que duren las 30 vueltas. Gasolina y chao. Que sea una carrera de pilotos. Eso de 20 tipos esperando para cambiar un caucho no tiene sentido. La carrera es la carrera

-¿Este distanciamiento físico de sus hijos le ha afectado de alguna manera? ¿Se ha vuelto un hombre más sensible?

-Yo me fui a los 12 años de mi casa y aunque los tiempos han cambiado ahora contamos con el Skype que, gracias a los tecnócratas, existe esa vaina para hablar con los hijos y verlos desde algún dispositivo móvil. Si no fuera tristísimo. Me hacen mucha falta y no me acostumbro, a pesar de que tienen 29 años de edad. Yo creo que la edad te insensibiliza porque uno ha llorado tanto que ya no llora. Nada más con ver a tantos, a muchos en La Mega irse, uno se alegra porque están cumpliendo sus sueños que es lo más importante. Mi papá se murió, mi mamá se murió y lo que tengo son mis dos hijos y mis hermanos están fuera también

-Y en el matrimonio… ¿Qué cree que hiciera que durara tanto tiempo de casado?

-Lo que te demuestra que los hombres nos reproducimos en cautiverio (risas). Yo creo que los mala conducta terminamos siendo buena conducta y viceversa. Puede ser una teoría. Entonces yo no sé. Habría que preguntarle a ella. Yo en eso soy muy serio, José Gabriel. En el asunto de las relaciones personales siempre he sido muy serio

-Hábleme de #Random, que es lo más nuevo que tiene en Onda La Súper Estación

-Lo inventó Ingrid (Serrano, locutora que comparte con él el espacio). Es un diario de cultura pop. Trato de informar y entretener

-¿Y le sigue gustando mucho la vida en la calle… ir a eventos… o con los años se ha vuelto un ermitaño?

-No, no, no, me gusta. Me gusta caminar por la calle y encontrarme con la gente, eso me llena mucho, el contacto. Pero prefiero quedarme en mi casa viendo películas

-¿Y el contacto con las nuevas generaciones solo se produce desde la radio o existen otras formas?

-Me la paso en La Mega y el contacto con los jóvenes es para mí lo más importante. Convivir con esa chola que tienen me llena de energía

-¿Es feliz?

-Yo creo que la felicidad es como la filosofía. Uno trata de ser feliz. Son momentos. A las 12:20 de mediodía, en este momento, me siento feliz conversando contigo, ha sido muy sabroso. Pero no sé si en 10 minutos lo siga siendo. La felicidad es un momento del tiempo que justifica el espacio. Felicidad igual a espacio sobre tiempo

-¿Qué espera un entrevistado, que ha entrevistado a tanta gente, de una entrevista?

-Son dos facultades que uno debe aprender. A entrevistar y a ser un buen entrevistado. Yo no sé si he sido un buen entrevistado

-Sí, claro que sí…

-Bueno, yo trato de que una entrevista sea provechosa. Tú has hecho que la entrevista sea agradable..

Empieza a llover, el clima pone punto final a la entrevista