Economía

Militares y opositores en Sudán alcanzan acuerdo para transición política

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El Consejo Militar en el poder en Sudán y los líderes de las protestas que sacuden al país desde hace varios meses alcanzaron el sábado un acuerdo pleno sobre una declaración constitucional que abre la vía al traspaso del poder a los civiles, tras semanas de duras negociaciones.

Las dos delegaciones alcanzaron un pleno acuerdo sobre la declaración constitucional”, declaró a la prensa el mediador de la Unión Africana (UA), Mohamed El Hacen Lebatt.

La agencia AFP reseñó que este anuncio suscitó el entusiasmo de los manifestantes en las calles de la capital, atenuado en cambio por el recuerdo de las víctimas en la represión de las protestas.

El acuerdo se alcanzó después de dos días de conversaciones en Jartum entre la Alianza por la Libertad y el Cambio (ALC), líder del movimiento, y el Consejo Militar implantado tras la destitución el 11 de abril del presidente Omar al Bashir.

A la salida de las negociaciones, Ibrahim al Amin, un líder del movimiento, afirmó a la AFP que el acuerdo trataba sobre las “cuestiones sensibles relativas a la seguridad, la independencia de la justicia y sobre los poderes del gobierno, al igual que sobre el Consejo Soberano.

Esta declaración constitucional completa un acuerdo del 17 de julio para la creación de un Consejo Soberano compuesto por cinco militares y seis civiles, encargado de administrar la transición durante tres años.

Los puntos que aún están en suspenso se refieren a los poderes de este Consejo, al despliegue de las fuerzas de seguridad y la inmunidad de generales implicados en la violencia contra manifestantes, en particular la represión del 3 de junio.

Por lo menos 127 manifestantes murieron, de acuerdo con un comité de médicos próximos de la oposición.

Una investigación oficial apuntó a la participación de paramilitares de las temidas Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que niegan cualquier responsabilidad.

– “La sangre de los mártires” – En las calles de Jartum, los manifestantes exigían reparación por las víctimas de la represión, que dejó 250 muertos desde diciembre, según el comité de médicos.

“Está bien que hayamos logrado un acuerdo pero es inaceptable olvidar la sangre [vertida] de los mártires. Son los mártires los que nos condujeron a este momento crucial”, recuerda Mohamed Yasin, de 22 años.

Madani Abbas, un líder del movimiento, aseguró el sábado que los que cometieron “violaciones” durante las manifestaciones deberán rendir cuentas y precisó que la declaración constitucional prevé un “comité de investigación independiente”.

Otro líder, Monzer Abu Al Mali, apuntó a su vez que las RFS serán puestas bajo la autoridad del jefe de las Fuerzas Armadas.

Las conversaciones, inicialmente previstas el martes, fueron aplazadas tras la muerte el lunes de seis personas, entre ellas cuatro estudiantes de secundaria en Al Obeid (centro) durante una manifestación.

El jueves, durante una concentración en Omdurmán, cerca de Jartum, para pedir justicia por estas víctimas, murieron cuatro personas.

El Consejo Militar anunció el viernes la detención de nueve paramilitares de las RSF, acusados de estar implicados en la muerte de jóvenes manifestantes.

Dirigidas por Mohammed Hamdan Daglo, hoy número dos del Consejo Militar, las RSF eran un pilar del régimen de al Bashir, antes de contribuir a su destitución. 

– “La revolución triunfó” – Se prevén reuniones para limar detalles técnicos y discutir la ceremonia de firma del acuerdo, según el mediador de la UA. Una primera firma del texto está prevista el domingo, según la ALC.

Entre las banderas sudaneses, los “youyous” (los tradicionales gritos guturales utilizado en celebraciones) y las bocinas de los coches, grupos de sudaneses mostraron su alivio por este avance.

“No podemos seguir manifestándonos infinitamente. Era importante lograr un punto intermedio entre todas las facciones”, afirma Gomaa Husein, de 45 años. 

El descontento, desencadenado el 19 de diciembre por la decisión del gobierno de triplicar el precio del pan, se transformó rápidamente en un movimiento de oposición al presidente.

Para Ahmed Ibrahim, de 25 años, el acuerdo logrado es una prueba del éxito del levantamiento: “La revolución triunfó ahora y nuestro país entra en el camino que nos conducirá a un poder civil”.